Comienza un nuevo curso y yo me he propuesto iniciar también una serie de posts dirigidos a los papás y mamás.

Tras la vuelta de las vacaciones,  el  inicio del colegio, las actividades extraescolares, etc., la red se llena de artículos tipo «como volver a la rutina tras las vacaciones» que nos hacen pensar que volver a esa rutina es algo sencillo y rápido, pero no siempre es así. Por eso, yo no voy a tratarlo como algo específico, sino aprovechar el momento para ir trabajando diferentes hábitos de autonomía como el sueño, la comida, la higiene, el juego o los hábitos de trabajo.

¿POR QUÉ ENSEÑAR HÁBITOS DE AUTONOMÍA?

El desarrollo de la autonomía personal es un objetivo prioritario en la educación de un niño, ya que es la base del aprendizaje ninos-autonomos-independientesdurante toda su vida. Un niño autónomo es aquel que es capaz de realizar por sí mismo aquellas tareas y actividades propias de los niños de su edad y de su entorno socio-cultural. Un niño poco autónomo es un niño dependiente, que requiere ayuda continua, con poca iniciativa, de alguna manera sobreprotegido.

A veces dejar que nuestros hijos hagan las cosas por sí mismos lleva implícito que cada vez nos necesitan menos. Consecuencia: El miedo a que nuestros hijos crezcan se puede manifestar en una actitud sobreprotectora.

Es fundamental ser conscientes de que dentro de nuestra función como padres está la de permitir que nuestros hijos vayan dependiendo cada vez menos de nosotros. Nuestros hijos aprenderán a hacer muchas cosas si: les dejamos tiempo, les enseñamos y les alabamos los progresos.

¿CÓMO SE ENSEÑAN LOS HÁBITOS?

La mayoría de los niños funcionan muy bien con rutinas, luego lo ideal será conseguir que esos hábitos se conviertan en rutinarios. Con una práctica adecuada, los hábitos se adquieren de 20 a 30 días.

1º DECIDID QUÉ LE VAMOS A EXIGIR Y CUNDO:

  • Lo primero es decidir lo que razonadamente le vamos a exigir, evitando pensamientos como: “prefiero hacerlo yo, lo hago antes y mejor”.
  • Comenzar cuanto antes.
  • Que le exijamos algo adecuado a su edad.
  • Hacedlo siempre y en todo lugar: todos los días.
  • Todos a una. No vale: “con papá tengo que hacerlo, pero con mamá no”.
  • Preparad lo necesario: si le vamos a exigir guardar sus juguetes, hay que prepararle un lugar adecuado.

2º EXPLICARLE QUÉ TIENE QUE HACER Y CÓMO:

  • lavarse las manosHay que explicarle muy clarito y con pocas palabras qué es lo que queremos que haga, dándole seguridad: “Desde hoy vas a ser un chico mayor y te vas a lavar la cabeza tú solito, sé que lo vas a hacer muy bien”.
  • Enseñadle realizándolo vosotros primero.
  • Pensad en voz alta mientras lo hacéis: “Primero me mojo bien la cabeza, después me echo un poco de champú en la mano…”
  • Aseguraos de que comprende las instrucciones: pedidle que os la repita.

 3º PRACTICAR:

  • Ponedlo a practicar. Al principio hay que ofrecedle muchas ocasiones de práctica.
  • Recordadle los pasos de lo que tiene que hacer: “Primero mojarte la cabeza, después el champú…”
  • Elogiadle los primeros avances.NINOamaraZAPATOSautonomia
  • Poco a poco disminuir la ayuda.
  • Las prisas no son buenas: preparad el tiempo necesario, al menos al principio.

 4º SUPERVISAR:

  • Hay que revisar cómo va realizando lo que se le encomienda. Si un niño está aprendiendo a peinarse tenemos que revisar que ha quedado bien.

¿QUÉ HACEMOS CUANDO NO QUIERE?

  • Valorar si no quiere porque no está a su alcance o por comodidad.
  • Por lo general si se lo ofrecemos como un privilegio (“Ya eres mayor…”) lo aceptará mejor que si lo hacemos como un mandato sin más.
  • Si no lo hace por comodidad, decidle que ya es mayor, que debe hacerlo por sí sólo e ignorar las quejas.
  • Si todavía se sigue negando podéis adoptar varias medidas: sufrir las consecuencias (por ejemplo si no quiere prepararse la merienda), retirarle algún privilegio (algún juguete o actividad) o utilizar la sobrecorrección: practicar y practicar la conducta adecuada.

 RECOMENDACIONES FINALES:

_ nina_cortando_manzanaOfrecerles alternativas para que elija.

_ Dejarle actuar reconociendo su esfuerzo cuando se enfrenta a dificultades.

_ No atosigarlo con preguntas.

_ Mas que darle respuestas hacerle pensar.

_ Enseñarle a buscar soluciones fuera.

_ No desanimarle.

Espero que estas estrategias os sirvan de ayuda.

RECORDAD: LO ESTÁIS HACIENDO MUY BIEN PAPÁS Y MAMÁS